Un libro símbolo de que adoro la lectura, una pluma porque me encanta escribir. Un toque de magia en la pluma porque creo en la magia y la fantasía, y pienso que las palabras tienen ambas. Papeles sin orden en una esquina porque soy muy desordenada. Una ventana al fondo símbolo de que me gusta la libertad. Paredes de piedra porque soy muy cabezota y cuesta mucho hundirme. Un escudo en la pared que no se ve bien porque seré lo que quiera ser, no lo que digan los demás.
Quiero ser feliz.
No te confundas. Soy feliz ahora. Y probablemente, lo seré mañana. Y quizás, dentro de unas semanas. Con mucha suerte, lo seguiré siendo en unos meses.
Pero al final dejaré de serlo.
¿Y por qué no aprovecharlo hasta entonces, dirás? ¿Por qué no seguir fingiendo que podemos ser amigas?
¿De verdad quieres una respuesta?
Voy a cumplir quince años. Me queda toda la vida por delante, y QUIERO VIVIRLA. Quiero ir a hacer snowboard a la sierra, y caerme todas las veces que haga falta hasta aprender. Quiero tirarme en paracaídas y sentir el encogimiento del estómago ante la caída. Quiero nadar contra las olas mientras la bandera roja brilla contra el cielo. Quiero contar las estrellas hasta que la luz del sol me impida verlas. Quiero crear mi propia biblioteca y que al abrir la puerta de mi cuarto, me reciban libros. Quiero no ponerme nunca un vestido rosa. Quiero apuntarme a una ONG y sentir que formo parte del mundo. Quiero ser mayor de edad para poder votar y decir que está claro quiénes están llevando peor el país. Quiero ir a las manifestaciones y proclamar a voz en grito lo que me parece injusto. Quiero leer todo lo que me caiga en las manos, y sonreír a los que me insulten por ser diferente a ellos. Quiero ser diferente. Quiero escribir un libro. Y quiero publicarlo. Quiero ir a Berlín. Y a Londres. Y a Tokio. Quiero ver el mundo. Quiero luchar por lo que me importa. Quiero aprender cosas nuevas. Quiero cambiar el mundo. Quiero tener una opinión propia de todo, sin dejar influenciarme por los demás. Quiero dejar de ser tímida. Quiero estudiar algo que me guste. Quiero seguir siendo la misma niña reservada y profunda de hasta ahora. Quiero escribir mejor. Quiero ser mejor. Quiero ponerme metas y cumplirlas. Quiero aprender a ser constante. Quiero vivir cada momento como si fuera el último. Quiero ser paciente y no desesperarme hasta que llegue el momento. Quiero cambiar para mejor. Quiero conocer gente nueva. Quiero aprender a ser un poco más sociable. Pero, sobre todo, QUIERO SER FELIZ.
Y contigo no puedo. No voy a engañarte; han sido unos años maravillosos. Y sin duda, te voy a echar de menos. A ti y a todo lo que significas. No puedo decir que hayas sido la mejor amiga del mundo; me has fallado. Mucho. Y yo a ti también, para que negarlo. Aún así, sin líos ni eufemismos, te quiero. No voy a decirte que eres mi todo y que eres la mejor del mundo, que sin ti no sería nada. Porque no es verdad. Y aunque lo fuera, es demasiado cursi. Confórmate con que te diga eso, porque no se lo digo a cualquiera. Porque a pesar de haberme hecho daño, te quiero. No mucho, no te vayas a pensar, he aprendido a no confiarme después de tantas decepciones. Pero sí algo. Y eso, tiene mérito. Hemos pasado malos momentos, claro, y hacía tiempo que me había planteado alejarme, pero no me atrevía. Ha sido mucho lo que hemos pasado juntas. Risas, secretos, lloros, logros, y un sinfín de momentos compartidos. Eso no desaparece de un día para otro. Me has decepcionado, sí. Pero al fin y al cabo, ERES MI AMIGA. Y aunque es probable que para ti no sea lo mismo, para mí es duro. Pero no tengo dudas. Estoy segura de que es lo mejor. Estoy segura de que esta es la única forma de la que seré realmente feliz.
Eres mi amiga y te quiero, pero no estamos hechas la una para la otra. Tú tienes tus intereses y yo los míos. Te echaré de menos, claro. Y te querré todavía, una temporada. Las cosas no se olvidan de un día para otro.
Pero estoy segura de que encontraré a otras. Otras con las compartir risas e ilusiones, secretos (o no tantos, ya no me fío de que los guarden) y momentos sólo de chicas para disfrutarlos. Otras que es probable que también acaben lejos de mí (o no, no quiero parecer pesismista). Pero otras a las que también querré. Y tú serás esa amiga lejana a la que no evocaré con claridad.
Eso no es ahora, sin embargo. Y ahora quiero decirte que eres importante para mí. Que han sido muchos años y que me duele. Pero que es lo mejor. Para mí. Y para ti también, probablemente. Que todavía eres mi amiga, por mucho que me moleste, y que nunca te he dicho lo mucho que has significado para mí. Te lo digo ahora. Sé que es tarde. Sé que no te lo mereces. Sé muchas cosas. Y sé, que tú y yo nos olvidaremos, después de todo. Y también sé que muchos (chicos) dirían que parezco lesbiana diciendo estas cosas. No lo entienden, claro. Son chicos.
Creo que eso es todo. Creo que es la hora de probrar algo nuevo. Sí.
Es la hora de ser feliz.
Creo que este es el texto que mejor me describe... A mí y a lo que quiero ser.
