Normalmente, cualquier persona que no sea ciega, puede ver. Pero mirar es lo complicado, mirar de verdad, es difícil.
Por eso hoy, aquí, un día como otro cualquieara, veintiocho de diciembre de dos mil once, a las doce y cincuenta y uno de la mañana. Navidad. Nos acercamos al dos mil doce (el fin del mundo según los mayas). Hoy te animo a mirar.
Acércate a tu árbol o a tu Belén, lo que sea que tengas, y si no tienes, mira por la ventana la calle que tienes debajo. Pero fíjate bien en los adornos del árbol, en las figurillas del Belén, en las personas de la calle. Míralos. Descubre algo diferentre en cada uno de ellos. Intenta entender qué hacen, por qué están así (¿qué puede hacer un árbol o una figura inanimada? Te sorprenderías. Y a lo mejor si sigues mirando lo descubres). Y cuando lo hayas hecho, vuelve al ordenador y mira de nuevo.
¿Qué ves? Un blog, sí. Con el título de Not a little bird, muy bien. Ya has visto. Así que ahora dime. ¿Qué miras?
Te echaré una mano. Amig@, estás en el mundo de los pájaros de alas blancas y las lágrimas con sonrisas. Hazte un hueco, si te place. Tu vuelo está a punto de empezar.
(Rematamos la entrada con una imgaen de unos pollitos navideños).
Nos vemos, ladies and gentlemen.

Jjajajaj miro miro:)
ResponderEliminarBien, bien xDDD
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